Inicio Esperanza FIESTA DEPREDADORA

FIESTA DEPREDADORA

72
0
Compartir

Por: Juan Diego Vargas Vásquez.

Muerte despiadada, que no conoces de sueños ni planes de tu víctima, llegas acabando con todo lo que encuentras, como quien juzga un corazón sin conocer un sentimiento, no te importa nada, egoísta acabas con el destino de quien te llevas, y destruyes los corazones de quienes rodeaban al sacrificado. No te basta con haberte robado su vida, también hurtas pedazos de vida de quienes amaban el alma bella, condenándoles cruelmente a vivir incompletos con el dolor de la ausencia del otro, hasta que decidas también llevártelos.

Sin asco, pasas por encima de quien primero se te atraviese, no distingues jóvenes de viejos, soñadores de realistas, bendecidos de malditos, agarras con fuerza cualquier sombra de esperanza, y en mil pedazos la despedazas sin dejar rastro alguno.

Tus presas siempre seremos, maldita depredadora, no importan tus medios siempre seremos el fin, es imposible negociar contigo porque eres obstinada y siempre tienes la última palabra, tú decides cuando y cómo llegar, con el menor interés de lo que piense tu víctima.  Llegas a veces sin avisar, otras, descaradamente, anunciando a gritos tu llegada pero irónicamente siempre eres el alma de la fiesta, no habrá nunca forma digna de recibirte, y menos una forma agradable, inevitablemente serás siempre el martirio de los que tenemos la dicha de no haberte visto todavía.

Tu aspecto horroroso me deja trémulo, no importa tu vestimenta siempre me vas a asquear, es inevitable el miedo que me produces, sobretodo en tu faceta más cínica, esa en la que llegas fortuita, sin cita previa, como Pedro por su casa, a pedirme cuenta de cobro, sin invitación alguna, colándote en mi fiesta. Esa repugnante versión tuya que me quita el sosiego.

Si de compasión conoces, o si un poco de lástima te queda, no me visites en esas fachas; vente formal, con un traje elegante, de color negro si así lo deseas, que no sea ostentoso, confirma tu asistencia con anterioridad, y a ti si te ruego   ¡Por favor llega tarde!

Comments

comments

Compartir
Artículo anteriorUna vida cualquiera

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here