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Por: Sebastian Acosta

Ese actor era tan honesto consigo mismo, parecía un espejo. Pero no cualquier espejo. No todos podían mirarse en él. Era especial el hecho de poder verse en él. Sin embargo, nadie comentaba nada. Todo parecía muy normal para el actor y las personas con las que convivía, y aquellas que podían verse en ese espejo lo querían más que las que no podían hacerlo.

Aún así, la vida de este actor no era perfecta, reflejaba a las personas precisamente porque había vivido demasiado. A pesar de todo lo que ha vivido, el actor no puede llorar sin que las lágrimas que brotan de su rostro salgan desde el fondo de su ser. Entonces, a la hora de hacer un papel en el que una de las acciones es llorar, todo es muy difícil para él. Ya eran tantos los intentos por conseguir llorar en escena, y todos fracasados, que el actor deja el arte por un tiempo. Él sigue amando el arte, y el arte lo ama a él, pero el actor deja todo eso de lado y descansa.

Comprende el por qué no puede llorar en escena. Él simplemente teme desahogar todo lo que habita en su interior cuando llora. Teme volverse loco en su desesperación por exprimir todo lo malo en él, pero tiene que hacerlo: “¿Cómo?” se lo pregunta todo el tiempo. Parecen cadenas que lo privaban de esa acción desde el primer hecho trágico que marcó su vida.

No era nada viejo, era más bien joven y apuesto. En realidad, algunas personas lo envidian y entre ellas, algunas le hacen daño, pero él siempre perdona… De hecho no perdona realmente, sólo sonríe y acepta todas las disculpas. Él sabe que muy en el fondo queda rencor, después de todo es humano.
El actor, por más perfecto que creyeran que es, sabe que es una mala persona y que no puede o aún no sabe qué hacer para cambiar eso.

Aún así, el actor desearía que después de cometer un acto involuntariamente malo, el ser afectado pudiera ver sus pensamientos e intenciones; de esta manera, ese ser entendería al actor. Porque es así, nadie lo entiende. Tal vez por eso le es tan difícil encontrar una persona con la cual puede ser él mismo, aún sin saber quién es en realidad. El actor no sabe qué necesita. Sin embargo, siente algo parecido a la felicidad, porque no sabe aún cómo se siente estar feliz en realidad. ¿Podría sentirse el actor feliz en realidad si logra llorar en escena? ¿Podría usted sentirse feliz en realidad si logra lo que tanto anhela?

El actor a veces se siente la peor persona de todas, pero es consciente de que hay muchos iguales a él. El no poder llorar en escena no es el único problema en el mundo, de hecho hay muchos más problemas que pueden hacer llorar a cualquiera tan solo con estar presentes. El actor descansa.

 

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