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Arte y ciencia un mismo camino (Caldas y chejov)

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Amadísimo Santiago:

¿Es posible que usted, Pombo, toda la casa de Mutis y todo Santafé se hayan olvidado absolutamente de Caldas? ¿Se puede creer que unos amigos tiernamente amados no me hayan puesto una letra en el espacio de cuatro meses? ¿Que a pesar de haber escrito yo tántas, no se me haya contestado una sola? ¿Para qué apoyar con tánto calor mi expedición en su origen? ¿Para qué apoyar todos los esfuerzos de una amistad verdadera, y caer en una apatía, en una indiferencia indigna de Arroyo y de Pombo? Mejor hubiera sido dejarme en la oscuridad y en el olvido en que yacía, que ponerme sobre un brillante teatro y abandonarme, y aun privarme de la satisfacción que antes tenía de ver letras de los dos ídolos de mi corazón…”.

Carta  de Francisco José de Caldas

Caldas fue un hombre sensible y sabio. Un hombre al que no le daba miedo expresarse. En innumerables cartas le reclama a sus amigos, porque se olvidan de él y asimismo cuando a él le ha tomado mucho tiempo para contestar, se disculpa. En sus cartas se ve a un hombre amable, dispuesto a construir lazos, para nada conflictivo y sobre todo entregado a la ciencia.

 

Caldas se destacó por su ciencia y su arte, podría decirse que tiene mucha semejanza con Chejov  que comenzó a escribir siendo estudiante de Medicina en Moscú. Con el tiempo, lo que emprendió usualmente como necesidad cambió en pasión, llegando a convertirse en uno de los escritores más importantes de la historia de la literatura, como gran dramaturgo, ensayista, novelista y, sobre todo, autor magistral de un incontable número de cuentos y relatos cortos.

Jamás abandonaría la medicina, su primera y legítima vocación. Él mismo enunciaría esa dualidad mejor que pudiera haberlo hecho nadie, con su afamada frase: “La medicina es mi esposa legal; la literatura, sólo mi amante”.

Caldas y Chejov siendo científicos producen información y la ciencia requiere observadores que juzguen, valoren y verifiquen la obra y en esto Francisco era excelente. Podría decirse que hay una diferencia entre ambas actividades: la ciencia requiere réplica y contrastación, la obra de arte simplemente se contempla y se goza.

Sin embargo, hay elementos gozosos en la ciencia así como también hay elementos cognitivos en el arte. Caldas goza el placer estético que le produce un experimento bien diseñado, al que califica de “elegante”, al igual que Chejov sabe bien, que la reflexión y la contrastación no están excluidas del arte, de hecho, le son sustanciales.

La fe de Caldas se convirtió en desilusión. Morillo decidió ejecutarlo de inmediato por hacer parte del movimiento independentista neogranadino como capitán del Cuerpo Militar de Ingenieros y también manifestó a sus ruegos una frase definitiva: “¡España no necesita de sabios!” Así fue como Caldas, fusilado el 28 de octubre de 1816.

Chéjov pasó gran parte de sus 44 años gravemente enfermo a causa de la tuberculosis que contrajo y finalmente murió el 15 de julio de 1904, Badenweiler, Alemania.

Dos personajes de la historia que nos mostraron que la ciencia y el arte no son tan diferentes como pensamos.

Fuente:

-Libro: Argumentación, recopilación y redacción del Arte (estudiantes Artes escénicas) Casa E. Promoción 2016. Calendario A

-htt:biografiasyvida/enciclopedia/en línea.org.unitodo

 

Sebastian Sanchez Sanchezfrancisco josé de caldas

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